Diego Rivera y Frida Kahlo: sus 5 enseñanzas de amor

Esta pareja entrañable tiene mucho que enseñarnos sobre el amor. Mira estas 5 lecciones.

Imprimir Enviar

Por: Anna Lagos

Frida y Diego: resulta casi imposible concebir al uno sin el otro, y es que esta pareja –una de las más entrañables de la historia– estuvo unida hasta la muerte. Un amor puro e intenso y una serie de contratiempos, entre ellos enfermedades e infidelidades, definieron su relación. Se divorciaron pero después volvieron a casarse, y no se separaron hasta que Frida murió en 1955.

Éstas son las 10 lecciones de amor que hemos aprendido de esta pareja. ¿Lista para tomar nota?


“Frida fue la poesía misma”

El amor que se profesaron Frida y Diego siempre estuvo acompañado de una fuerte admiración mutua. Después de la muerte de su esposa, Diego declaró: "Tuve la suerte de amar a la mujer más maravillosa que he conocido. Ella fue la poesía misma y el genio mismo. Desgraciadamente no supe amarla a ella sola, pues he sido siempre incapaz de amar a una sola mujer. Haberme enamorado de ella es lo mejor que me ha pasado".


“La humanidad es de la mujer”

A pesar de sus constantes infidelidades, Diego siempre respetó a Frida como artista y como mujer. “Yo estoy seguro de que la mujer no es de la misma especie que el hombre. La humanidad es de ellas. Los hombres somos una subespecie de animales (…) inadecuados completamente para el amor, creados por la mujer para ponerse al servicio del ser inteligente y sensitivo que ellas representan".


“Diego no es ‘esposo’ de nadie”

Aunque descubrir las infidelidades de Diego le hacía sufrir –sobre todo cuando la “otra” mujer resultó ser su hermana–, Frida siempre tuvo la convicción de que los seres humanos debían ser libres, y de que el amor no podía ser esclavizado. "No hablaré de Diego como de mi ‘esposo’ porque sería ridículo. Diego no ha sido jamás ni será ‘esposo’ de nadie. Tampoco es un amante, porque él abarca mucho más que las limitaciones sexuales".


El arte de perdonar y comenzar de nuevo

A finales de 1939, Frida decidió separarse de Diego. Sin embargo, al poco tiempo sufrió una recaída de sus padecimientos, y fue él quien cuidó de ella. Un año después se casaron de nuevo. “El re-casamiento funciona bien. Menos pleitos, mayor entendimiento mutuo, y de mi parte, menos indagaciones respecto a las otras damas que de repente ocupan un lugar preponderante en su corazón”, escribió ella.


Amar a pesar de los obstáculos

Fueron muchos los factores que parecían ir en contra de su amor: la diferencia de edades –él le llevaba más de 20 años–, las múltiples enfermedades de ella, la fama de mujeriego de él, el complicado entorno político… A pesar de las adversidades, permanecieron juntos hasta la muerte de Frida.


Relacionado: Infidelidad, ¿perdonarla o terminar?


 

Especial montajes Especial maquillaje Especial destinos