Despúes de la boda y la luna de miel ¿qué sigue?

Vida en pareja

Si es la primera vez que viven juntos, estos puntos son clave para fortalecer su relación.

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Por: Rita Domínguez

Su boda fue uno de los días más bonitos de sus vidas y están más que felices. Ya regresaron de su luna de miel, entran por la puerta de su nuevo hogar y se miran uno al otro con cara de: ¿y ahora qué?

En los últimos meses te preparaste muchísimo para el gran día, planeaste con mucho cuidado todos los detalles de tu boda y seguro también muchos puntos de tu luna de miel. Pero lo que nunca piensas y nadie te dice es que cuando toda esa emoción se acaba, eventualmente llegas a tu casa para empezar una nueva etapa de tu vida.

Si nunca han vivido juntos ¡agárrate! Van a salir aspectos de tu "amorcito" que no sabías que existían. Puede ser que en un principio te desesperes o te asustes y pienses cosas como: "¿En serio me casé con este bicho?" "¿No sabe levantar un calcetín del suelo?” "¡Odio cómo acomoda su colección de figuritas de Star Wars en medio de la sala!", "No tenía ni idea de lo mal que le huelen los pies"; pero ¡tranquilos todos!, esto es normal.

El período de adaptación para una pareja de recién casados puede durar hasta dos años, así que yo te recomiendo que te armes de paciencia y trates de conciliar y ceder en algunas cosas que no sean tan importantes para ti. No pelees absolutamente todas las batallas, hazme caso, pues se avecinan temas más importantes por discutir en donde vas a querer que tu pareja tenga una buena actitud para negociar.

En mi caso, al principio,  todo el tiempo escuchaba a mi marido decir: " En MI casa, mi mamá compraba huevos blancos", "En MI casa, no teníamos bote de ropa sucia", "En MI casa... en MI casa". Y yo, que no quería ser menos, contestaba igual: "Pues en la MÍA, las sábanas de mi cama tenían florecitas" o "En MI casa, mi mamá jamás se metía en mi vida", "¡Y los huevos son mejores ROJOS!!". Hasta que un día acordamos nunca más volver a decir: "En MI casa".  En su lugar usamos: " En NUESTRA casa hay huevos rojos y blancos". Más fácil ¿no?

Lo último que quieres que pase es convertirte en su mamá. Lo que tenía en su casa, antes de vivir contigo, ya pasó. Este hogar debe tener costumbres y reglas adecuadas a ustedes como pareja. Es una familia nueva y punto.

Para los que vivieron juntos antes de la boda, ya pasaron por un proceso similar, así que también aplica. Yo creo que la paciencia y la tolerancia son las claves aquí. Pero no dejes de hablar y de exponer cómo te gustaría a ti que fueran las cosas. Una cosa es ceder en algunos detalles y otra muy diferente es que no puedas ir al baño porque siempre lo deja asqueroso. Hay límites.

Tengo muchos otros puntos en mi blog, te espero para que los descubras.


 

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