Cómo alimentarte antes de ir al altar

Se acerca tu gran día, y para estar en forma te damos algunos tips de nutrición.

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Por: Olivia Rivas

Se acerca tu boda, ese gran día que has soñado durante tantos (¡tantísimos!) años. Y aunque la emoción te invade, por otro lado te acecha una preocupación constante: cómo te verás con el vestido de novia puesto. No te agobies, ésta es una preocupación que compartes con tu futuro esposo. Así que, ¿por qué no unir fuerzas y seguir un régimen alimenticio juntos?


Lo primero que deben tomar en cuenta es que la planeación de una boda hace que el tiempo libre se reduzca de manera considerable. Esto influye en muchos aspectos de nuestras vidas: la alimentación, el sueño y la concentración. Si quieren llegar radiantes, sin ojeras y en su peso, destinen también tiempo para ustedes y pongan especial énfasis en lo que comen.


“Cuando coman en un restaurante, compartan los platillos y retiren la canasta del los panes. Si la dejan, andarán ‘picoteando’ y sumando calorías vacías”, aconseja Sandra Velázquez, coordinadora de la Asociación Mexicana de Nutriología. 


Y que quede claro: comer en la calle no significa comer mal. Solo hay que prestar atención a lo que seleccionamos. La experta recomienda preferir siempre las opciones más ligeras. No es lo mismo un tlacoyo al comal, una hamburguesa con lechuga y jitomate o una torta de jamón con queso que una gordita frita, una hamburguesa con doble queso o una torta de milanesa.


Otro tip: mientras reparten invitaciones, arman las mesas y cruzan la ciudad para ver a los proveedores, lleven agua (en lugar de parar a comprar refrescos), tomen el café sin azúcar, escojan galletas sin cobertura y no coman más de un puñito de las botanas que les ofrezcan. Es preferible traer consigo nueces o almendras para matar el hambre.


Piel resplandeciente y estómago saludable

Incluyan en su dieta los frutos cítricos y las verduras de color verde oscuro, pues son ricas en antioxidantes y vitaminas. Por practicidad, las frutas con cáscara comestible (como la manzana, la pera y el durazno) son aliadas de quienes cuidan su línea. No olviden las versiones integrales de pasta, arroz y pan para tener energía suficiente y aguantar las largas jornadas.


Para relajarse

Un primer paso para alcanzar esta apariencia será reducir las tazas de café, tomar este descafeinado, combinarlo con leche o, de plano, sustituirlo por un té relajante. Si tienen que desvelarse, tomen agua. Así obtendrán el oxígeno que el cerebro necesita para funcionar y evitarán que se marquen las ojeras.

Procuren que sus cenas sean bajas en proteínas y no irritantes. “Pueden comer un taco de lo que sobró de comida, pero no cuatro al pastor, porque el estómago irritado se mueve demasiado e impide el reposo”, explica la maestra Velázquez.

Unos días antes

Los cuidados alimenticios deberán reforzarse una semana antes, ya que el estrés hace que las defensas disminuyan, de modo que pueden contraer una infección. Eviten el pozole, las carnitas y el resto de los antojitos. Y, a pesar de los compromisos, tres días antes del enlace hagan una dieta blanda, con caldos, arroz y verduras cocidas, así como carnes asadas. Finalmente, no se brinquen ninguna de las tres comidas y agreguen dos colaciones a media mañana y a media tarde.



 

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