15 preguntas que debes hacerte antes de casarte

Antes de decir "sí, acepto", hazte estas preguntas y respóndelas con toda sinceridad.

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Por: Nupcias Magazine

Seguro lo has escuchado mil y un veces: “sí, acepto” no es una frase que deba pronunciarse a la ligera. Y es que la decisión de casarse debe ser tomada con mucha conciencia, únicamente después de evaluar varios aspectos. Así que, antes de aceptar unir tu vida con la de alguien más, hazte estas preguntas y respóndelas con toda la sinceridad del mundo.


“¿Cómo me veo en mi relación de pareja en unos 20 años?”

La gente cambia todo el tiempo: cambian sus intereses, sus valores, sus prioridades… Visualízate a los 40, 50 o 60 años. ¿Qué crees que estarán haciendo entonces? ¿Te imaginas pasando el resto de tu vida a su lado?


“¿Quiero tener hijos? ¿Quiere él lo mismo que yo?”

Éste es un factor importantísimo a la hora de tomar la decisión. ¿Han hablado sobre si quieren formar una familia? ¿Han llegado a algún acuerdo o tienen diferencias al respecto? No dejes este tema a la deriva; podría traerte serios problemas de cabeza después.


“¿Estoy dispuesta a sacrificar por el bien de mi matrimonio?”

Alguien tiene que decirlo: contraer matrimonio implica dejar algunas libertades de lado, o, en todo caso, siempre tomar decisiones tomando en cuenta a alguien más. ¿Qué pasaría si te ofrecieran el puesto de tus sueños en otro país? ¿Si quisieras hacer una maestría en el extranjero? Piensa qué tanto estarías dispuesta a cambiar tus planes con tal de estar a su lado.


“¿Me anima para que emprenda mis propios proyectos?”

Pregúntate si tu prometido te motiva a crecer personal y profesionalmente; si te anima para que salgas con tus amigos, hagas tus propias actividades y emprendas proyectos laborales, o si, por el contrario, te limita, te cela o te hace sentir insegura.


“¿Estoy dispuesta a hacer de mi matrimonio mi prioridad?”

Una relación de pareja sólo funciona si se le dedica tiempo y esfuerzo. ¿Estás lista para dedicarle suficiente atención a otra persona? ¿Para consultarla siempre antes de tomar decisiones importantes?


“¿Me hace sentir bien?”

Esta debería ser la pregunta más importante de todas. ¿Cómo te sientes cuando estás alrededor de él? ¿Te hace sentir cómoda, segura de ti misma, bella, querida? ¿Es caballeroso o te trata con indiferencia?


“¿Tengo prisa por casarme?”

Sentir prisa por casarte puede ser síntoma de inseguridad. Si apresuras las cosas quizá es porque te sientes insegura y quieres “amarrarlo”, o tal vez porque tus amigas ya se están casando y no quieres quedarte atrás. Sé honesta y piensa cuáles son tus motivaciones para casarte.


“¿Me ama como soy?”

No te gusta desvelarte, odias la televisión, amas a los gatos y eres un poco desordenada… Si él te acepta así y no se la pasa quejándose de todo lo que haces, estás del otro lado.


“¿Tenemos buena química sexual?”

Aceptémoslo: tener una vida íntima satisfactoria es un punto clave en todo matrimonio. Pregúntate si te atrae sexualmente, si se entienden en la cama, si están dispuestos a experimentar y si pueden tratar abiertamente cualquier tema.


“¿Es flexible? ¿Está dispuesto a adaptarse a mí?”

¿Está receptivo a adaptarse a tus planes de vida y a tus hábitos? ¿O tiene un proyecto fijo y su idea es que te amoldes a él? Antes de unir tu vida con la suya, asegúrate de que sus planes de vida se complementen.


“¿Alguna vez se ha portado violento conmigo?”

¿Te ha insultado, amenazado o, peor aún, golpeado? Sin importar la circunstancia (ni aunque tú lo “hayas hecho enojar”), si ha sido violento contigo, ¡piensa dos veces antes de convertirlo en tu marido! Nada te asegura que no lo pueda volver a hacer.


“¿Me respeta aun cuando está enojado?”

Nada justifica que un hombre te falte el respeto, ni siquiera el peor enojo o coraje del universo. Piensa si aun en sus peleas más fuertes él se ha mantenido en sus casillas y te ha hablado con respeto. Y, claro, piensa si tú has hecho lo mismo.


“¿Tiene un proyecto de vida?”

Sí, lo amas con locura, pero ¿tiene una idea de hacia dónde quiere dirigirse? ¿Tiene un proyecto de vida o va a la deriva? Piensa si estarías dispuesta a casarte con un hombre tiernísimo, pero sin mayor convicción. 


“¿Ese proyecto me incluye a mí?”

Tiene un objetivo muy claro y se dirige hacia él. Entonces la pregunta es ¿en dónde entras tú? ¿Está dispuesto a ceder un poco o su profesión es su prioridad? ¿Estarías condenada a seguirlo?


“¿Estaría dispuesta a perdonar una infidelidad?”

La infidelidad es un tema tabú. Pero el hecho de que no queramos pensar en ella no quiere decir que no pueda suceder. ¿Qué pasaría si él te fuera infiel? ¿Estarías dispuesta a platicarlo, perdonarlo y encontrar el origen de su distanciamiento? ¿O no querrías volver a verlo jamás?

 

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