Por amor, la princesa Mako de Japón renuncia a su título

Abandonar sus privilegios reales para estar con el hombre que ama –el abogado Kei Komuro– no fue una decisión fácil para la princesa Mako de Japón. Después de todo, ella y su hermana Kako eran las joyas de la corona para los tabloides y un público que reclamaba algo de modernidad en la tradicional corte del Crisantemo.

La nieta mayor del emperador Akihito era la esperanza de que la realeza nipona se abriera al mundo –hizo una maestría en Museología en Inglaterra, algo insólito para las de su clase–, pero la ley ha sido más poderosa. El precio que ha tenido que pagar por seguir su corazón y prometerse en matrimonio con un plebeyo, no ha sido barato: su título, nada menos.

Aunque los rumores rondaban desde hace meses, el anuncio oficial se realizó este domingo y los novios se mostraron muy felices y seguros de su decisión. El compromiso también contó con el visto bueno del emperador, según señalaron los futuros esposos en una rueda de prensa que se celebró en la residencia imperial Akasaka, en Tokio.

Foto: Getty Images

Una historia de amor

“Al principio me atrajo su sonrisa, que brilla como el sol“, confesó la royal. No obstante, el amor se consolidaría con otras cualidades: “es sincero, de mente fuerte, trabajador y tiene un gran corazón”.

La feliz pareja también habló de sus planes a futuro: “Tener una familia va más allá de lo que puedo imaginar, pero espero formar una que sea cálida, cómoda y llena de risas“, dijo la todavía princesa. Por su parte, el novio compartió que estaba muy contento de contar con la aprobación de la familia de su enamorada.

Mako y Kei, ambos de 25 años, han sido inseparables desde hace cinco. Se conocieron en 2012 en la Universidad Internacional Cristiana, donde ambos eran alumnos, y se comprometieron este mayo. Su noviazgo sobrevivió no solamente a la posición de la princesa, sino también a una temporada de distancia, cuando Mako vivió en Inglaterra y Kei en Estados Unidos. Actualmente, ella trabaja como investigadora en un museo de Tokio, mientras que Komuro es asistente legal en un bufete de abogados y estudia simultáneamente una maestría en Derecho de Empresas.

La inminente boda se celebrará en otoño de 2018 y podría reabrir la polémica sobre la normativa machista de la casa imperial nipona, que plantea que solo las mujeres pierden su estatus de realeza al contraer nupcias con plebeyos, aun cuando ellas no están consideradas en la línea de sucesión al trono. Tanto el actual emperador como sus dos hijos (el príncipe heredero Naruhito y su hermano pequeño, Fumihito) se casaron con plebeyas y siguen formado parte de la monarquía.

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Fernanda Kuri

Editora de Nupcias. Feminista, romántica incurable y adicta a la moda.

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