Cómo cancelar tu boda: simplificando lo difícil

Desgraciadamente, además del trauma psicológico de cancelar tu boda, existen numerosos procesos logísticos que tienes que ejecutar lo más pronto posible una vez que estés segura y hayas tomado la decisión. Hay muchas cosas por hacer para que los daños sean los menos posibles; tanto para ustedes como para los invitados y familiares.

Cancelar tu boda exige actuar rápido y con inteligencia. Probablemente tendrás la cabeza muy caliente por lo que puede ser difícil siquiera levantarte de la cama. Por eso te guiamos un poco para encontrar el camino correcto.

El dolor y el estrés nadie te los podrá quitar, pero te damos algunas respuestas que probablemente te ayudarán a pasarla más tranquila y tener todo bajo control.

¿Cómo avisar a los invitados?

Si todavía no se han mandado las invitaciones y cuentan con suficiente tiempo para avisar, la mejor idea es hacer tarjetas a todos los invitados redactadas muy parecidas a las invitaciones, por ejemplo:

Rodolfo Álvarez Romero y Ximena Infante de Álvarez

y Andrés Guzmán Tapia y Fernanda Cabral de Guzmán

anuncian que el matrimonio de sus hijos

Emilio Castellanos y Valeria Fuentes

no se llevará a cabo.

Por otro lado, si las invitaciones ya se enviaron y el enlace está a la vuelta de la esquina, la única opción en llamar a todos los invitados por teléfono y dar la noticia de forma más personal. Seguramente tu exprometido y tú estarán muy ocupados con sus emociones y seguirán batallando con la decisión. Por ello, se recomienda que pidan ayuda a los papás, hermanos o damas y padrinos.

¿Es necesario dar una explicación?

No. No hay otra respuesta; si no quieres comentar las razones, no deberías hacerlo. Solo ustedes dos saben lo que sucedió y están en todo su derecho de compartirlo con quienes quieran (o con nadie). Ya habrá tiempo más adelante de dar explicaciones, si eso quieren, pero avisar que la boda no sucederá es información suficiente.

Como siempre, habrá gente morbosa que insistirá en que les cuentes. Si no deseas hacerlo, ellos deberían respetarlo. Si hay personas que siguen presionando, pide ayuda a algún amigo o familiar para que hable con ellos y les haga entender que te están molestando y lastimando.

¿Qué sucede con el anillo de compromiso?

Esta respuesta puede variar mucho según la situación y la pareja involucrada. Estos son los principales escenarios: si tú cancelaste la boda y el anillo fue un regalo del novio, sería apropiado que se lo regreses. Si es él quien tomó la decisión, seguramente querrás devolverle la sortija para evitar el recuerdo constante de lo que sucedió.

Si el anillo es una herencia familiar, este deberá regresar a la familia a la que pertenece. Finalmente, en caso de que la joya haya sido comprada por los dos, deberán tener una plática madura para decidir qué hacer con ella.

¿Es obligatorio devolver los obsequios?

Sí, todos y cada uno de ellos, incluso si hay alguno personalizado. Probablemente duela tener que renunciar a tantos regalos lindos que ya estabas emocionada por usar, pero piénsalo así: si te los quedas serán un recuerdo de un matrimonio que no se realizó.

¿Qué hacer con el vestido?

Este es otro tema delicado, en especial si no fuiste tú quien pidió anular el casamiento. Por más que ignores la idea, siempre existe la posibilidad de que esto suceda. Por ello, es recomendable que, si no has hecho el pedido de tu vestido, tengas un plan B con tus diseñadores o el salón nupcial donde compres tu vestido. En caso de que no lo hayas previsto, solamente recuerda que no eres la primera novia que no se casa, por lo que sí hay salidas.

Si la tienda no ofrece un seguro, será muy difícil recuperar todo tu dinero, pero algo es algo. Puedes lograr que tu salón lo presente entre las muestras y que lo vendan como nuevo para que le hagan ajustes para la siguiente novia. Si esto no funciona, puedes venderlo en alguna tienda de segunda mano de buena calidad. Finalmente está la opción de donarlo y ayudar a una persona necesitada.

¿Y la luna de miel?

Desgraciadamente este punto sí es (casi) caso perdido. Al cancelar o cambiar viajes, dependiendo del tiempo de antelación, se pierde entre el 50% y 70% de lo invertido. Las empresas argumentan que no se hacen responsables de un “cambio de corazonada”, por lo que no pueden regresarles el dinero. Las penalizaciones son realmente altas, por lo que perderás la mayoría de tu dinero, pero no todo.

La boda era de destino, ¿qué hacer con los invitados que ya tenían planes de viaje?

Si tenías reservado un hotel para los asistentes, llama cuanto antes para ver si pueden llegar a algún arreglo. Pide auxilio a algún amigo o familiar cercano para que hable al hotel y explique la situación. La honestidad es siempre el mejor camino. En cuanto a los vuelos, es incluso más complicado. Los invitados tendrán que llamar a sus aerolíneas y tratar de que les cambien el destino y/o la fecha para que puedan usar los boletos en su siguiente vacación.

***

Por último, te dejamos algunos consejos puntuales para ir un poco más tranquila en este proceso tan difícil:

1. Vas a sobrevivir.
2. Busca apoyo.
3. No dejes que los procesos logísticos te consuman.
4. No hay malas decisiones.

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