¡Suelta el control! Aprende el arte de dejar fluir

como ser feliz, aprende a soltar el control

Lejos de querer controlarlo todo, ¿por qué no aprender a aceptarlo y fluir?

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Por: Bimba Galán

Hay un dicho que dice: “¿quieres hacer reír a dios? Cuéntale tus planes”. No es un mensaje desmotivador, sino una invitación a aceptar que no todo está bajo nuestro control y que, si queremos tener una vida tranquila y feliz, necesitamos aprender a soltar.

¿Cuántas parejas no planean cuidadosamente la llegada de su primer hijo? Luchan por conseguir estabilidad económica para ofrecerle lo mejor, se preparan, compran una casa, y resulta que simplemente no consiguen procrear. O algo mucho más sencillo: nos arreglamos, salimos con mucho tiempo de anticipación para ser puntuales y entonces cae un aguacero que nos hace llegar tardísimo.

Solemos pensar que podemos controlarlo todo, pero la realidad es que hay muchas cosas sobre las que no tenemos poder. Lejos de enfadarnos y sentir frustración, ¿por qué no aprender a aceptarlo y fluir con ello?



Soltar el control, ¿igual a la indiferencia?

“Dejar fluir” es un concepto que fácilmente puede ser malinterpretado. Y es que una cosa es afrontar con actitud positiva lo que sucede en nuestras vidas, y otra muy distinta, dejar de esforzarnos por alcanzar una meta.

Según la psicóloga Adriana Peña, además de quitarnos un enorme peso de encima, dejar de aferrarnos a las cosas nos permite abrirnos al aprendizaje. “Nos da la oportunidad de auto observarnos, de conocernos mejor y, por otro lado, de aceptar que la vida está en constante movimiento”.

Aprender a fluir puede marcar una diferencia inmensa en el curso que tomen nuestros planes y proyectos. Soltar no equivale a quedarse estático, sino a hacer lo que nos corresponde y sembrar una semilla que, en algún momento (y no necesariamente cuando nosotros lo queramos), dará frutos.

Entonces, ¿qué podrían hacer los padres que no logran concebir un hijo? Primero que nada, soltar la angustia y la preocupación. Pueden acudir a revisiones médicas, entender a qué se debe su limitación, cuáles son sus opciones y, en caso de no poder procrear, pensar si quieren adoptar un bebé. Aferrarse a tener un hijo sólo prolongaría su sufrimiento.

Soltar equivale a vivir con alegría y tranquilidad, a hacer lo que nos corresponde y esperar que la vida nos dé cosas increíbles de vuelta. Claro, siempre con la certeza de que hicimos nuestro trabajo lo mejor que pudimos. ¡Vaya alivio!


Para ver

Conferencia TED de Mihalyi Csikszentmihalyi sobre "Aprender a fluir"




Colaboración de Fundación Teletón México

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