Sexo: 9 cosas que cambian después de la boda

Cinco parejas de casados revelan qué es lo que ha cambiado en su vida íntima.

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Por: Cristina Salmerón

Es una realidad: la vida íntima sufre algunas transformaciones cuando una pareja vive bajo el mismo techo. Pero, ¿cuáles son los aspectos que cambian una vez que pasa la boda? Le pedimos a cinco parejas de casados que respondieran esta gran duda por nosotras. ¡Y aquí están las respuestas para ustedes!


"Menos acción, más acurrucamiento"

Todo el mundo lo sabe, pero nadie se atreve a admitirlo: una vez que una pareja comparte el lecho, el sexo se vuelve menos frecuente. De acuerdo con las parejas entrevistadas, los horarios del trabajo a veces no coinciden y ya no existe ese esfuerzo extra que hacían por verse como cuando eran novios. Sin embargo, disfrutan simplemente dormir juntos.


"Hay más creatividad"

Una de las grandes ventajas del matrimonio es permite conocer más a la pareja, por lo que se establece mayor confianza y hay menos pudor para experimentar “nuevos movimientos”. Las parejas de casados pierden el miedo a que algo no resulte. Además, siempre hay tiempo para hablarlo y probar algo distinto.


"Es menos espontáneo"

El sexo en el matrimonio, sobre todo conforme avanzan los años, tiende a volverse parte de la rutina: los sábados después de la fiesta, los domingos en la mañana, el miércoles al regresar del cine… Mantener la llama encendida es todo un reto.


"Fuera anticonceptivos”

“No es que queramos tener hijos, pero no nos preocupa si llegan”, dijo una de las parejas. Al tener una pareja estable, la mujer puede usar anticonceptivos de larga duración u olvidarse de ellos por si ya están en espera de un bebé. Todo se hace con mayor planificación.


"Ayuda a conciliar”

El sexo es una excelente herramienta para limar asperezas, y las parejas lo saben bien. Y es que, ¿qué puede ser más reconfortante tras una pelea que una sesión romántica debajo de las sábanas? Sin embargo, antes de convertir el sexo en tu principal arma para resolver problemas maritales, lee esto.


“Crea complicidad”

Sabes que la otra persona estará ahí sin importar lo que suceda, y la vida íntima reafirma este sentimiento de cercanía. Además, dormir con tu pareja después de tener un encuentro erótico con ella fortalece el vínculo.


"Es más barato"

Pueden olvidarse para siempre de inventar un plan tipo "cenar, emborracharse y terminar en un hotel”. Si viven juntos, pueden tener cuantos encuentros quieran sin tener que gastarse sus ahorros.


“Hay interrupciones”

Las parejas que tienen hijos saben lo difícil que es tener relaciones sexuales sin interrupciones. Habrá veces –y muchas– que será necesario interrumpir la pasión con tal de atender a los pequeños.


“Hay más tiempo para el antes y el después”

Por el contrario, los matrimonios sin hijos disponen de más tiempo para el jugueteo previo y para descansar juntos después del encuentro. Esto se traduce en mayores oportunidades para experimentar en la cama. Suena bien, ¿verdad?


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