Secretos para planear tu boda y no morir en el intento

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Cinco tips para sobrevivir el estrés y los nervios de organizar tu gran día

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Por: Jordi Linares Rivas

¿Recibiste el anillo de compromiso? ¡Felicidades! Te acabas de embarcar en una de las aventuras más grandes de tu vida, un momento que recordarás para siempre con mucho cariño. Todas las maravillas que has escuchado sobre el día de tu boda son reales: será hermoso, estarás rodeada de personas que te quieren y disfrutarás cada instante al lado de la persona que más amas. Pero como todo en la vida, existen dos caras de la moneda y para llegar a ese instante cúspide deberás recorrer un camino lleno de complicaciones, retos y decisiones.


¿Por qué tu boda es tan diferente a cualquier evento que hayas organizado antes? Bueno, empecemos por que es una fiesta que debe cumplir con todas tus expectativas... pero también con las de todos los involucrados. Recibirás opiniones hasta de personas que no imaginabas y algunas veces incluso, te harán dudar de tus propias decisiones. Deberás ser combativa para defender tus elecciones y en ocasiones, habrá que ceder aunque esto no te haga del todo feliz. Sentirás que el tiempo se viene encima y le harán falta horas a los días para terminar las enormes listas de pendientes que parecerán salir de la nada.


Tranquila, tú puedes. Lo vas a lograr y todo saldrá como siempre lo has soñado. La tarea puede ser complicada, pero te decimos algunos de los secretos para tener todo bajo control.


Establece fechas y límites


Lo primero que debes hacer es un calendario de planificación. Crea una línea de tiempo desde que comiences la organización de tu boda hasta el gran día y define por dónde empezar. Recuerda que debes ir de lo general a lo particular.


Ponte a ti misma límites para tener las cosas listas y respeta las fechas que te has marcado como meta. También es buena idea definir el tiempo que dedicarás a la planeación de tu enlace. Acepta el reto de organizar tu boda como si de un trabajo se tratara y determina tu plan de acción. Este esquema te permitirá dedicarle el tiempo necesario a cada detalle y que no se te venga el mundo encima al acercarse la fecha.


Aprende a delegar


No te conviertas en la novia que quiere controlarlo todo. Apóyate en tu futuro esposo, tu familia cercana y tus damas para dividir responsabilidades y no sentir todo el peso de los compromisos sobre tus hombros. Involúcrate en el proceso de selección pero deja que alguien más se encargue del resto del trámite. Por ejemplo, si ya elegiste locación para tu boda, no debes ser tú la que se encargue de cerrar el contrato y hacer los pagos, es una tarea que puedes confiar a tu pareja. Y de igual forma con otro tipo de proveedores.


Esta clase de responsabilidades debes delegarlas únicamente a personas de tu entera confianza, que se han ofrecido a ayudarte y que sabes que pueden desempeñar la tarea sin que interfieras de manera intrusiva en sus propios quehaceres. Recuerda no abusar de su apoyo.


Elige tus batallas


Como lo mencionamos antes, muchas personas tratarán de involucrarse en la planeación de tu boda. De algunas de ellas será fácil deshacerte, de otras no tanto... piensa en tu mamá o en tu suegra. Incluso tu prometido puede convertirse en uno de los opositores de tus decisiones. Recuerda que la clave para no provocar discusiones en donde no debería de haberlas está en la negociación.


Plantéate a ti misma en qué aspectos estás dispuesta a ceder, o llegar a un punto medio, y en cuáles definitivamente no darás ni un paso atrás. No todos los detalles merecen el mismo nivel de pasión así que decide por cuáles son por los que sacarás tu lado más combativo y con cuáles tu Yo más mediador.


Aprende de tus amigas


Acércate a tus amigas casadas
, ellas ya recorrieron este camino y seguro tendrán muchos consejos que darte. Nada te da tanto aprendizaje como la experiencia y si ya sobrevivieron su propia boda, estarán ansiosas por compartir su conocimiento nupcial contigo. No eches en saco roto todo lo que tengan que decirte.


Tómate el tiempo de ir a su casa, salir por un café o llevarla a cenar para tener una larga plática. Pregúntale todo lo que quieras saber, pídele que te lo cuente todo sin omitir un solo detalle. Te aseguramos que concoer su historia con contratiempos incluidos ayudará a que tú puedas evitar algunos en la tuya.


Obtén ayuda experta


Existen pros y contras de contratar un wedding planner para organizar tu gran día, pero lo cierto es que estos expertos te quitarán un gran peso de encima y lo único por lo que tendrás que preocuparte será por elegir entre lo que te gusta y lo que no. Serán el hombro al que puedes correr cuando te sientas vencida por el estrés y quienes siempre te brindarán una solución a cualquier posible problema.


Si esta dentro de tus posibilidades y presupuesto, un wedding planner es una inversión de la que no te arrepentirás.


Solo recuerda en todo momento que se trata de disfrutar, no conviertas la organización de tu boda en un martirio para ti misma. Procura gozar de cada momento y que tu camino hasta el altar esté lleno de buenos recuerdos.

 

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