Hombres: 7 consejos para lidiar con una bridezilla

¿Se ha convertido en una novia obsesiva y temes alucinarla? Sigue estos consejos ¡ya!

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Por: Nupcias Magazine

Antes de comenzar a planear la boda, todo era miel sobre hojuelas: ella desbordaba amor y emoción, tú gritabas a los cuatro vientos que sería tu esposa. Pero empezó la cuenta regresiva y ella pasó de ser una mujer amorosa a una novia malhumorada y obsesiva. Sí: ¡una auténtica bridezilla!

Si no quieres terminar durmiendo con el enemigo (o arrepintiéndote de ir al altar), pon en práctica estos consejos lo antes posible. 


Involúcrate con la planeación de la boda

Una de las cosas que más irritan a una novia es que su pareja se muestre desinteresada por el enlace. Así que, si quieres evitar reproches, involúcrate lo más que puedas: acompáñala a ver salones y proveedores, investiga tendencias, opina sobre los colores de la boda… Verás cómo su actitud cambiará radicalmente.


Pregúntale en qué puedes apoyarla

Siguiendo con el punto anterior: hazle sentir que no es la única responsable de que todo salga bien. Si la dejas sola con la tarea de organizar la boda, se sentirá abrumada y tú serás el principal perjudicado. 


No soportes berrinches ni malos tratos

Ser paciente y comprensivo no significa que tengas que aguantar desplantes. Si comienza a hacer berrinches o a gritarte sin razón alguna, ponle un alto y dile que la escucharás cuando se haya calmado. 



Invítala a un día de spa

Procura mantenerla lo menos estresada posible. Sabemos que estás muy gastado, pero invitarla a una sesión de masaje relajante será una excelente (y muy necesaria) inversión. Si de plano no quieres gastar, prueba hacerle un masaje tú mismo


Fija un día a la semana en el que no hablen de la boda

Pídele que un día a la semana (puede ser los domingos) no toquen el tema de la boda. Ese día pueden aprovechar para ir a un parque de diversiones, ver una película o conocer un bar nuevo. ¿Mejor aún? Aprovechen para conocer los pueblos más románticos de México.


Evita que todo el tiempo esté pensando en "ese día"

Éste es uno de los puntos más difíciles, pues supone encontrar un punto medio entre mostrar interés por la planeación de la boda y evitar que ésta se convierta en el centro de sus vidas. Evita que se obsesione con su enlace, pues lo más probable es que su relación se debilite, sus seres cercanos terminen alucinándola y que sufra depresión post-boda.


Ayúdale a mantener los pies sobre la tierra

Lo más probable es que seas tú quien tenga que mantenerse en el plano de la realidad; por supuesto, esto implica no salirse del presupuesto... y convencerla de que no haga lo contrario. Cuidado, ¡no te dejes arrastrar!

 

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