¿Eres presa del rencor? Aprende el arte de perdonar

No es ningún secreto que vivir presas del rencor nos impide avanzar. ¡Aprende a liberarte!

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Por: Bimba Galán

Si hay una verdad infalible en la vida es que todo ser humano se equivoca varias veces a lo largo de su vida. No hay un solo campo en el que esto no ocurra: a veces nos pasa en el trabajo, en casa y con mucha frecuencia, en nuestras relaciones personales. Pero en este último escenario la situación suele ser más delicada, pues un error nuestro o ajeno puede cambiar radicalmente nuestra historia.

Quizá somos de esas personas cuyo comportamiento está determinado por los rencores que acumulamos a lo largo de la vida. Y es que algunas veces no nos permitimos recoger el aprendizaje de una experiencia y continuar el camino, sino que insistimos en quedarnos en ese pasaje de nuestra historia sin darnos cuenta de que sólo alimentamos el dolor y nos llenamos de amargura.

Un ejemplo claro es el de María, una mujer de 40 años que se contagió de tuberculosis. Tras pasar largas semanas hospitalizada, reunió en su mente todos los episodios adversos de su vida. Terminó por culparse a sí misma y a quienes le rodean de su enfermedad, de la falta de atención y muestras de cariño de sus familiares y amigos. ¿Su conclusión? Su situación es terrible, no hay posibilidad de dar vuelta atrás y el azaroso futuro no pinta nada bien.


Una forma distinta de perdonar


Si alguna vez hemos creído que decir “ya lo dejé atrás” basta para cambiar el rumbo de las cosas, hemos estado muy equivocados. Perdonar es un proceso que parte de la consciencia y que no se resuelve de un día para otro.

Una buena opción para trabajar el perdón es poner en práctica el ritual del pueblo hawaiano conocido como Ho’oponopono, que significa armonizar, rectificar y corregir. Los antiguos hawaianos creían que vivir presas del rencor era una forma envenenarse, y a la vez, envenenar a los demás; quienes viven con rencor generan un efecto cascada, pues afectan a todos los miembros de una familia y de una comunidad. Tal es la importancia de la reconciliación y el perdón.

El ritual consiste en reunir a los involucrados en un conflicto; debe estar presente una persona que esté unida a ambos y que desee restaurar la relación, quien fungirá como mediadora y guía para ayudarlos a encontrar la raíz del problema y buscar soluciones.

No hace falta pertenecer a alguna cultura en especial para reconocer que vivir rodeados de rencor implica vivir en el pasado. Para perdonar verdaderamente, es preciso que la otra persona sepa que ya no existen resentimientos por nuestra parte. Pero si ya no existe la posibilidad de contactarla, es suficiente reconocer desde el fondo del corazón que el perdón nos hará avanzar y vivir con libertad.


Para leer

Las cartas de Ho’oponopono
María Elisa Hurtado Graciet
Editorial Obelisco

Colaboración de Fundación Teletón México

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