Ácido fólico: ¿por qué todas deberíamos tomarlo?

Hemos escuchado que las embarazadas deben consumirlo, pero ¿qué hay del resto de nosotras?

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Por: Noemí Tapia

Lo hemos escuchado infinidad de veces: las mujeres embarazadas deben tomar ácido fólico diariamente para asegurarse de tener un bebé fuerte y sano. Pero, ¿qué hay del resto de las mujeres? Estudios recientes han demostrado que esta vitamina ofrece inmensos beneficios para la salud, y no sólo para las mujeres que serán madres. 

Un estudio llevado a cabo por el Centro de Investigación sobre Anomalías Congénitas, del Instituto Español Carlos III, concluyó que el consumo de esta sustancia ayuda a prevenir problemas cardiovasculares y evitar la desnutrición. En este sentido, el doctor José Luís Peñuñuri, ginecólogo de la Fundación Mexicana para la Planeación Familiar (MEXFAM), explica que consumir ácido fólico aumenta el apetito y forma mejores ácidos digestivos, esenciales para una buena nutrición.

Asimismo, la ausencia de ácido fólico puede acarrear consecuencias negativas para la salud, como falta de apetito, anemia, debilidad y alteraciones taquicárdicas, entre otras.


Una herramienta eficaz en el embarazo

¿Por qué es tan recomendada esta vitamina en el preámbulo del embarazo? “El ácido fólico es una coenzima que mejora la oxigenación celular así como la formación de glóbulos rojos para la producción, reparación y funcionamiento del ADN. Tomar la dosis recomendada por un médico es transcendental para el rápido crecimiento de las células durante la gestación”, explica el experto.

Además, su consumo previene anomalías congénitas en el feto, claro, de la mano de una buena alimentación y hábitos saludables. El especialista recomienda el consumo de ácido fólico por parte de ambos integrantes de la pareja tres meses antes de que se planee tener un bebé.

Las espinacas son una excelente fuente natural de ácido fólico.

Al alcance de todos 

Otra de las creencias sobre esta vitamina es que sólo se puede acceder a ella mediante una pastilla que se compra en la farmacia. No obstante, también está presente en alimentos como la naranja, las espinacas, frijoles, lentejas, maíz y el hígado de ternera o pollo, entre otros. 

El ácido fólico es hidrosoluble, es decir, que el cuerpo puede desechar el exceso en caso de que consumas más cantidad de la que necesitas. Sin embargo, lo recomendable es consultar con el médico la dosis que requieres, pues cada persona tiene necesidades distintas. 


Para saber más:

Secretaría de Salud


Colaboración de Fundación Teletón México

 

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