7 suposiciones que la gente hace de los recién casados

Recien Casados

Y que ellos odian... prepárate.

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Por: María Fernández Pellón Valdés

Si te acabas de casar puede ser que mucha gente piense que sabe perfectamente cómo es tu vida ahora. Estas personas no tienen mala intención pero asumen cosas que probablemente sean incorrectas.


La vida de casados no es exactamente lo que era hace 50 años. Esto es increíble porque ahora hay tantas formas nuevas de disfrutar ser recién casado. Pero también es un poco frustrante que en ocasiones, las nuevas parejas se enfrenten a tener que demostrar que las relaciones han cambiado.


Aquí te dejamos las suposiciones más comunes sobre la vida de los recién casados.


1. Vamos a tener hijos ASAP


Realidad: Amamos estar casados. Pero todavía no decidimos en qué momento tendremos nuestro primer hijo. Claro que queremos crecer nuestra familia, solo que ahora nos estamos adaptando a la vida juntos. Necesitamos un tiempo y les prometemos que cuando estemos esperando un nuevo integrante de la familia, les avisaremos.


2. En algún momento de la vida nos tenemos que mudar fuera de la ciudad


Realidad: Puede ser que la idea no sea descabellada. Muchas parejas en cuanto se casaban ya tenían un plan de escape de la ciudad, a un lugar con menos gente, tráfico y caos. Sin embargo, muchos de nosotros realmente disfrutamos de la ciudad en la que nacimos. Nos encanta su cultura, diversidad y no nos podemos separar de nuestros lugares favoritos para comer o pasar un día divertido.


3. Nos sentimos superiores a nuestra prima Frida y su novio de 8 años que no le ha propuesto matrimonio


Realidad: Aunque nos sentimos súper felices de estar casados, nuestra prima y su novio son adultos y pueden tomar sus propias decisiones, sin importar lo que la tía Berta piense. A lo mejor ellos decidieron hace mucho tiempo que no se quieren casar o simplemente no están listos todavía. En cualquiera que sea el caso es un error pensar que nos gusta comparar nuestra relación con la de alguien más.


4. Alguno de los dos cambió su apellido


Realidad: No tiene nada de malo decidir que ahora tendrás el apellido de tu esposo. Sin embargo, nosotros decidimos no cambiar nada de nuestros nombres por diferentes razones. Es un poco frustrante que ahora todo el mundo nos cambie el apellido por el de nuestra pareja. Si no saben cuál usar mejor pueden preguntarnos y con gusto les diremos qué está bien y qué está mal.


5. Ahora venimos en paquete SIEMPRE


Realidad: Aunque estemos casados, somos dos personas diferentes. Cada uno con sus actividades del día y con amistades distintas. Lo más seguro es que estemos felices de estar contigo sin a fuerza llevar a nuestra pareja al café de la semana.


6. Uno de nosotros se quedará a cuidar la casa mientras que el otro trabaja


Realidad: A muchos les puede gustar la idea de ser ama (o amo) de casa. A otros les molesta la idea de tener que dejar el trabajo que tanto les apasiona para hacer tareas del hogar. Cada quien tiene un estilo de vida distinto, no existe un estándar mundial sobre cómo tienes que llevar la vida con tu esposo.


7. Los dos tenemos los mismos gustos, creencias, opiniones y hobbies


Realidad: Mi esposo nunca aceptará acompañarme a clase de yoga, simplemente no es una actividad que le llame la mínima atención. Igual que a mí nunca me gustará su película favorita. A pesar de todas estas diferencias, somos el uno para el otro.


Para las cosas que realmente importan estamos en el mismo canal, unidos. Pero somos individuos distintos con diferentes pensamientos, sentimientos y opiniones.


Si aplican o no a tu vida estas suposiciones, está bien. Cada quien lleva su vida como quiere. El chiste es no juzgar las situaciones ajenas.

 

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