Duerme bien y amanece bella

dormir_belleza

El sueño mejora las condiciones físicas y estéticas del ser humano.

Imprimir Enviar

Por: Nupcias Magazine

Aun no se ha inventado ningún producto, terapia, técnica o medicamento capaz de reparar las fuerzas de un modo tan eficaz como dormir. Y es que además de ser un gran placer, tiene tanta importancia como comer o respirar. De la misma forma que los trastornos alimenticios causan problemas de salud, las alteraciones del sueño pueden llevar al mismo camino. De hecho, éstas últimas provocan disminución de la memoria, concentración y atención, y también graves consecuencias físicas, entre ellas aumento de peso por un mal procesamiento de la glucosa y hasta sicológicas, como irritabilidad y depresión.

 

¿Quién quiere una novia de malas? ¡Nadie! Necesitas muchas horas de sueño reparador y además de estar de buenas, lograrás mejorar tu piel, tu cabello y mucho más, de manera natural.

 

Cuando dormimos profundamente se produce una notable recuperación muscular: el reposo es absoluto, las frecuencias cardiaca y respiratoria disminuyen y la actividad eléctrica cerebral se hace más rítmica, lo que permite tanto al cerebro como al resto del organismo recobrar el equilibrio. En definitiva es un proceso reparador, esencial para la vida sana.

 

A pesar de la creencia general de que lo óptimo son ocho horas, recientes estudios revelan que a partir de los treinta y cinco años es mucho mejor hacerlo entre seis y siete horas. Quienes cumplen las reglas, opinan los expertos, viven más tiempo.

 

COSMÉTICA Y SUEÑO VAN DE LA MANO

 

Por la noche, los músculos de la cara se relajan y aumenta la producción de colágeno (proteína encargada del sostenimiento y la elasticidad de la piel). Durante este periodo prácticamente no existe liberación de radicales libres, moléculas que oxidan las células y aceleran el envejecimiento. En definitiva, no hay mejor cosmético que dormir profundamente. Sin embargo, aunque es fundamental para que la piel recupere su función protectora y repare los daños acumulados en el día, también es cierto que en la noche se produce un estrés osmótico en las células.

 

En otras palabras, liberan agua de su interior para suplir la que se evapora de la epidermis, un fenómeno que es mucho más rápido en esas horas. Por ello es necesario ayudar a la piel con productos específicos que hidraten y optimicen la actividad reparadora de las células mientras ocurre el descanso nocturno.

 

 

 

Especial montajes Especial maquillaje Especial destinos