10 desastres nupciales: ¡evítalos en tu boda!

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Te decimos qué hacer en situaciones complejas previas a tu camino hacia el altar.

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Por: Nupcias Magazine

Aquí tienes el manual básico para salir airosa de cualquier emergencia el día de tu boda. Las expertas te dicen cómo no dejar que las cosas se salgan de control.

 

1. Tu vestido de novia ya no es blanco

¿Qué haces si unos minutos antes de salir a la ceremonia descubres una mancha en el vestido de novia que tardaste meses en elegir? No importa lo diminuta que sea, ¡sientes que todo el mundo la verá! Gloria Garalnick, especialista en bodas y miembro de la Asociación de Consultores de Boda ABC Latinoamérica, tiene el remedio más rápido. “Aplica un poco de talco en la mancha, haz un pliegue con unas puntadas para ocultarla o ponle gis blanco.” Si es más grande y más difícil de esconder Regina Sabaté aconseja emplear una pequeña cantidad de vodka para desmanchar el vestido.

 

2. El auto de boda inoportuno

Gloria Garalnick recuerda el caso de una chica que rentó un hermoso auto antiguo para llegar a la iglesia, en las afueras de la ciudad. Poco antes de arribar el coche se jaloneó y luego se detuvo. La novia se angustió muchísimo mientras su papá y el chofer intentaban repararlo.

En eso gente del lugar se ofreció a ayudar. Así, la chica llegó en su limusina vintage empujada por una camioneta. Para evitarlo, asegúrate de que el coche esté en buen estado y pídele a tu papá tener a la mano teléfonos de familiares cercanos, que puedan rescatarlos si algo sale mal.

 

3. Maquillaje de novia ¡espantoso!

Claro, deseas lucir espectacular con el maquillaje de tu boda. Sin embargo, lo que empieza como un sueño puede convertirse en una pesadilla si al terminar de arreglarte te ves en el espejo y no te reconoces. Regina G. Sabaté, coordinadora experta, asegura que muchas mujeres cometen el error de maquillarse demasiado: “Tu novio se casa contigo porque le gusta como luces día con día. Con más razón quiere verte tal como eres en esa fecha tan importante”.

Lo mejor es que planees con el especialista al menos dos pruebas de maquillaje: así garantizas que el resultado final te va a gustar. Además, para un caso de emergencia final ten a la mano tu propio estuche de cosméticos.

Si te sientes muy pintada o no te gusta cómo quedaste, lávate la cara y maquíllate como lo haces a diario. Siempre será mejor tu aspecto natural que un look exagerado.

 

4. Y, ¿dónde está el sacerdote?

Es un hermoso día de primavera en la hacienda donde se realizará la boda de tus sueños. Los invitados, tu novio y tú están listos para que empiece la ceremonia. Sólo hay un problema… el padre que la oficiará ¡no llega! Esto les pasó a unos novios y tras buscar al cura durante 45 minutos, un invitado que había estudiado en el seminario se animó a llevar a cabo la ceremonia. No tuvo valor religioso, sino simbólico, pero fue muy emotiva y los novios lo agradecieron profundamente porque la celebración siguió su curso.

Sin embargo, seguro no quieres que esto te suceda por nada del mundo. Para evitarlo, la especialista Regina G. Sabaté recomienda que si vas a celebrar tu boda fuera de la ciudad, te asegures de que un amigo o familiar pase a recoger al padre y lo lleve a la recepción.

 

5. ¡Que no te confundan!

Al ser una figura esencial en la boda, el sacerdote también puede ser fuente de equívocos. Así lo asegura Regina: “En plena ceremonia religiosa, mientras cientos de ojos están posados sobre los novios, el eclesiástico suele equivocarse al decir sus nombres.” La especialista comenta que en general las parejas se quedan calladas por los nervios, la pena o, simplemente, porque no saben cómo decirle al padre que está cometiendo un error (garrafal, ¡por cierto!). Pero Regina afirma que no importa cuánta vergüenza les dé, lo mejor es hacer un alto y corregirlo. Su boda sólo tendrá lugar una vez en la vida, ¡no permitan que los declaren marido y mujer con otros nombres!

 

6. Padrinos de anillos olvidadizos

En más de una ocasión sucede que los padrinos olvidan las arras, el lazo o incluso ¡los anillos! ¿Qué hacer? Antes que nada, tranquilízate. La solución es más sencilla de lo que crees. Pídele a alguien de mucha confianza que consiga dos anillos entre la concurrencia: funcionarán para resolver la emergencia. Si se trata del lazo, sustitúyanlo con unas chalinas amarradas o con un listón. Si son las arras las que faltan, reúnan monedas de la misma denominación, pidan al padre que las bendiga y ¡listo! “Todo es reemplazable, ¡excepto los novios!”, concluye Regina Sabaté.

 

8. ¡Se busca ramo de novia!

Todo iba de maravilla. La ceremonia había sido preciosa y la recepción estaba en su mejor momento. En eso, el grupo que animaba la fiesta llamó a las solteras a acercarse a la pista para que la novia lanzara el ramo. La recién casada se veía nerviosa, volteaba a todos lados ¡y tenía las manos vacías! Nadie sabía dónde estaba el ramo. Los minutos siguientes fueron eternos, hasta que a una tía se le ocurrió tomar algunas flores de los centros de mesa. Las amarró con un listón y armó un ramo improvisado, que la chica arrojó a sus amigas. Ésta es, según las expertas, una solución sencilla que puede sacarte de aprietos incluso en caso de que no encuentres el ramo de novia con el que vas a entrar a la iglesia. Regina Sabaté indica que este imprevisto ocurre con mucha frecuencia. La idea es que no ocurra pero si llegara a pasar, ¡ya sabes qué hacer!

 

9. Adiós al tacón de tus zapatos de novia

¿Te imaginas que tuvieras que entrar cojeando a la iglesia porque se le rompió un tacón a tus zapatillas? Sería un momento memorable, ¡pero por lo vergonzoso! Gloria Garalnick aconseja que, si no tienes pegamento fuerte a la mano y tu vestido es largo, optes por ponerte los tenis que ibas a usar más tarde para bailar. En caso de que tu traje no cubra los pies, la solución es que le pidas prestados sus zapatos a alguien de muchísima confianza: tu mamá, tu hermana o tu mejor amiga. Un tip adicional para evitar resbalones es lijar un poco las suelas de tus zapatos de novia: de esta forma correrás menos riesgo de caerte.

 

10. Música... ¿maestro?

Normalmente puedes darte cuenta, por lo menos unas cuantas horas antes, de que tus músicos no se presentarán, ya que el equipo se instala con bastante anticipación. Las expertas en bodas aconsejan que tengas a la mano una lista de teléfonos de otros grupos musicales, para llamarles si sabes que tu primera opción no vendrá. Además, esto puedes aplicarlo con cualquier otro proveedor que falte a la cita.

En cambio, si sólo es un retraso de algunos miembros del grupo, las especialistas sugieren invertir el programa (por ejemplo, primero partir el pastel) para darles tiempo de llegar. Si eres muy previsora, prepara varios días antes una selección de canciones en tu iPod. De hecho, esto último se ha convertido en la última moda entre las estrellas de Hollywood.

Botiquín SOS para novias

El día de tu boda, encarga a tus amigas que tengan a la mano estos elementos indispensables para salir de cualquier aprieto:

 

- Listón blanco: para reparar cualquier desperfecto, amarrar un ramo improvisado o incluso reemplazar el lazo.

- Cinta adhesiva blanca: para subir un dobladillo descosido sin que se note.

- Seguros: para sostener la cauda.

- Curitas: por si te lastiman los zapatos.

- Aguja e hilo (del color de tu vestido y del de las damas): para ocultar manchas o coser un botón.

- Botiquín básico: por ejemplo, para evitar malestares estomacales ocasionados por los nervios.

 

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