16 tips para no subir de peso en tu luna de miel

Dieta luna de miel

Es válido descansar y divertirse, pero no por eso deben regresar con unos kilitos de más.

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Por: Karina Rodríguez Chiw

¡Llegó el viaje de tus sueños! Días en los que podrás olvidarte de las presiones familiares, del trabajo, de la casa y, por supuesto, de la boda, pues todo ha salido a pedir de boca.

Sin embargo, ten cuidado con no subir de peso sin que tengas que sacrificar el placer que involucra la luna de miel. Cuando estamos de vacaciones o tomamos unos días de descanso tendemos a estar más relajadas y despreocupadas. Y es que, “debido a que hay más tiempo de ocio solemos comer más seguido, o deseamos probar la comida típica del lugar al que viajamos que puede ser más grasosa. En ocasiones tendemos a consumir una mayor cantidad de alcohol o bebidas con  mucha  azúcar”,  asegura  la  nutrióloga  Johana  K. Castells R. (jokaro13@hotmail.com), consultora privada.

A pesar de que hay algo cierto en la frase “en los viajes no se hace dieta”, no debes descuidar por completo tu alimentación. Aquí te brindamos algunos consejos para lograrlo:

1. No elijas los platillos que se te antojen más o los que se vean más ricos, ya que generalmente no son saludables ni nutritivos. Fíjate en los ingredientes que contienen y la forma en que están elaborados. No te dejes guiar sólo por el hambre.

2. Consume alimentos que no vengan fritos, empanizados o capeados, mejor vete por las preparaciones asadas, hervidas, a las brasas, horneadas y al vapor.

3. Evita las salsas cremosas y consume las preparadas a base de tomate.

4. De postre ingiere gelatina de agua o una porción de fruta (no en almíbar).

5. Toma agua natural o mineral, o una limonada o naranjada sin azúcar, si lo prefieres puedes endulzarlas con algún sustituto. Evita las bebidas elaboradas con leche y los refrescos.

6. Inicia tus alimentos con ensaladas o sopas de verdura (no tipo crema) para sentirte satisfecha pronto.


7. Pide la salsa de la ensalada aparte o condimenta con limón, vinagre balsámico o aderezo italiano libre de grasa. No consumas los cremosos (mil islas, césar o ranch) ni vinagretas (italiana).


8. Opta por órdenes que vengan acompañadas de verduras, ya sea en ensalada o como guarnición, en lugar de pasta y papas a la francesa.

9. En cuanto al pollo o pescado, elige cortes magros preparados a la plancha, al horno, al vapor o sazonados con hierbas.

10. Ingiere panes y cereales integrales, así como verdura cruda. De esta forma incrementarás el consumo de fibra, lo cual te ayudará a sentirte satisfecha antes.

11. Elige el pollo (sin piel) y el pescado en lugar de carnes rojas, así ahorrarás calorías y te librarás de grasas saturadas.

12. Evita tomar bebidas alcohólicas en la medida de lo posible. Limita el consumo a una copa de vino tinto (dos máximo a la semana, preferiblemente) o un trago de whisky con agua mineral. Olvídate de los cocteles.

13. En lugar de postre, consume un té o café, pero si luce glorioso, compártelo con tu esposo.

14. Si te da hambre entre comidas ingiere una fruta o semillas, como nueces o almendras; también verduras como jícamas, pepinos y zanahorias.

15. Si van a algún restaurante procura que no sea de comida rápida, sino que ofrezca comidas caseras y completas. “Existen algunos que cuentan con opciones saludables o menús light. Eso sí, lee bien la carta y los ingredientes de los platillos. Pregunta cómo los preparan y qué guarniciones traen y, si quieres modificarlos, dile al mesero”, sugiere la especialista Johana K. Castells R.

16. No olvides realizar actividad física. Si el hotel cuenta con gimnasio, dedica de 30 minutos a una hora a ejercitarte y procura beber dos litros de agua al día.

¿Qué podemos elegir si es bufet?

Desayuno. Pide unas claras de huevo con verduras o quesadillas con tortillas de maíz y queso oaxaca o panela y acompáñalas con ensalada. Escoge sólo una pieza de fruta o una taza cuando esté picada. Consume cereales integrales en lugar de azucarados y leche o yogurt reducidos en grasa.

Comida. Evita preparaciones empanizadas, capeadas o fritas. Puedes consumir pollo o pescado en lugar de carnes rojas. Aléjate de los aderezos cremosos o vinagretas grasosas. Inicia la comida con una ensalada, y dile ¡no! a las harinas refinadas (bollos de hamburguesa o pan para hot dog).

Cena. Evita el pan dulce, harinas y azúcares como crema chantilly, crema pastelera, leche condensada y mermeladas. Toma café con sustituto de azúcar. Para no amanecer con tanta hambre, realiza cenas completas que incluyan una porción de verdura, como ensalada verde, una de proteína como queso o leche, más una de cereal como una rebanada de pan integral o una tortilla de maíz y una fruta.

 

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