10 reglas básicas para los invitados

Invitados a la boda

Toma nota de lo que puedes y no puedes hacer cuando te invitan a una boda.

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Por: Redacción

Esta semana una foto se hizo viral en internet: una petición de mano ¡en plena boda ajena! El padrino del novio aprovechó la hora del brindis para hincarse frente a su amada (quien además es hermana de la novia) para pedirle matrimonio.

Aunque las peticiones de mano siempre resultan enternecedoras, en esta ocasión la red entera estuvo de acuerdo en que se trató de una acción de muy mal gusto porque le restó protagonismo a la nueva pareja de esposos.

Tal vez el pobre hombre no sabía nada de este tipo de reglas “no escritas” sobre qué NO hacer en las bodas. Para que no te pase a ti también, aquí te compartimos otras 10 cosas de mal gusto que debes evitar a toda costa en eventos así. ¡Toma nota!

1. Llevar a tus hijos a pesar de que la invitación dice “sin niños”. Hay mamás sobreprotectoras que no quieren despegarse ni un minuto de sus retoños, pero eso no las exime de la todopoderosa ley de una novia en su día. Si ella decide que simplemente no quiere niños gritando y corriendo entre las mesas, se debe respetar su decisión.

2. Llegar con un invitado extra que no había sido confirmado. Las bodas son una gran inversión de recursos, tiempo y espacio. Aunque no lo parezca, un invitado más o menos sí hace la diferencia en la delicada organización mental de la novia. Si quieres evitarle una crisis en su día, lo mejor siempre será hablarlo con antelación.

3. Armar pleito…en cualquier momento de la boda. ¡Y si es durante la misa pero aún! Una vez más, se trata de un día dedicado única y exclusivamente a los novios (incluso más a la novia que al novio) y cualquier cosa que les robe protagonismo está mal vista. Así que si deseas hacerle una escenita de celos a tu ex porque ya está saliendo con otra chica, mejor elige otro momento.

4. Bromas de mal gusto. Llega el momento y el padre pregunta en la misa: “Si alguien conoce una razón por la que estas dos personas no puedan casarse, que hable ahora o calle para siempre”. Tras un breve silencio alguien grita desde atrás: “¡Alto! Ese hombre es mío”. Todos voltean preocupados y resulta que se trata del primo gracioso del novio. Él se disculpa diciendo que es una broma, pero la especial ceremonia ya se vio reducida a un momento incómodo. De ese tipo de “bromitas” estamos hablando.

5. Tratar de coquetear con la novia o el novio. Aunque no lo crean hay muchos casos así (¡hasta se habla de eso en las películas!), por ejemplo, el mejor amigo de la novia, ese que siempre ha estado secretamente enamorado de ella y por fin se arma de valor para confesarle sus sentimientos. La declaración será en vano y, no solamente le arruinará el día a la pareja, sino que cambiará la relación de amistad para siempre.

6. Llevar un vestido súper escotado y básicamente ir mal vestida/o. En las bodas, como en otros eventos formales, siempre hay que averiguar el código de vestimenta para evitar pasar una vergüenza. Así como está mal visto ir demasiado arreglado a un evento casual, también te verán extraño si vas desarreglado a una boda. Toma en cuenta que es de mal gusto llevar un vestido con exceso de escote, transparencias, brillos y accesorios extravagantes... ¡nunca hay que sobresalir más que la propia novia!

7. Saltarse la misa e ir directo a la fiesta. Hay personas a las que no les gusta escuchar la “palabra del Señor” y deliberadamente no llegan a la Iglesia pero sí se aparecen en el banquete, listos para comer, beber y bailar gratis.

Ese es uno de los peores errores y groserías que se pueden cometer, ya que las misas (sea cual sea la religión de la pareja) son parte importante del enlace matrimonial y, si de verdad les importan los novios, deberían apoyarlos en cada momento.

8. Emborracharse al grado de causar desastres. Abusar del alcohol no sólo es peligroso y dañino para la salud, también habla muy mal de nuestra imagen personal. Es peor cuando nuestro estado inconveniente nos hace pasar vergüenzas ajenas como caernos, vomitar, hablar de más o llorar frente a todos.

9. Criticar todo del evento a viva voz. No hay nada peor en este mundo que ser malagradecido. Una boda es un evento muy importante para una pareja y si te invitaron a ella es porque de alguna manera querían compartir contigo ese momento. Sabemos que no todo será del gusto o agrado de todos pero no por eso deben gritarlo a los cuatro vientos.

10. Llevarse los centros de mesa. ¡No! La decoración de la boda no es un souvenir para los invitados, así que no está bien que la gente se los lleve. Es peor cuando los apartan desde que se sientan y/o se los llevan antes de que termine la fiesta.


 

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