10 claves para crear una rutina antiestrés

Rutina antiestrés

Sigue estos consejos 15 días previos a tu boda para llegar al altar relajada y feliz.

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Por: Carmen Escamilla Soto

En los días anteriores a la boda, tu nivel de estrés se dispara y los nervios se manifiestan de muchas maneras, como irritabilidad, enojo, insomnio, histeria, desesperación y hasta tristeza. ¡No lo permitas! Aquí te proponemos diferentes maneras para aligerarte y disfrutar de las últimas horas al máximo.

Desintoxícate

Para tener más energía y hasta perder peso, elimina de tu cuerpo toxinas que lo contaminen. Al depurar el organismo, notarás beneficios evidentes: tendrás buen humor, los nervios disminuirán y tu cabello y piel lucirán radiantes. Para lograrlo, toma una taza de agua tibia con medio limón exprimido todas las mañanas antes de desayunar. Evita los lácteos e incluye frutas y verduras crudas en tu desayuno, comida y cena.

Prefiere las infusiones

Hidrátate con té verde, de manzanilla, limón, hierbabuena o jamaica para aprovechar sus poderes antioxidantes. Así evitarás que tu estómago se inflame. Lo ideal es tomarlos sin azúcar, pero puedes usar edulcorante o una cucharadita de miel.

Déjalo por unos días

Controla el consumo de café mientras llega tu boda, ya que puede elevar significativamente los niveles de cortisol, que disparan el estrés y te hacen acumular grasa en la cintura. Además, para que descanses bien en la noche, ingiere infusiones de pasiflora, valeriana, frutas y manzanilla.

Actívate

El ejercicio te mantiene saludable, pero también ayuda a controlar y eliminar el estrés que arrastras desde hace varios meses. No es necesario que te inscribas en un gimnasio y te exijas demasiado. Con sólo moverte 30 minutos al día será suficiente. Camina, trota, corre, haz abdominales, sube escaleras, haz yoga, toma una clase de pilates... Así desecharás el exceso de energía negativa y podrás organizar tus pensamientos.

Técnicas de respiración

Para llevar oxígeno a tu organismo —y sobre todo a tu cerebro— necesitas respirar profundamente. Una forma de lograrlo es acostándote en un lugar cómodo y firme, con tus brazos estirados al lado de tu cuerpo y las piernas ligeramente abiertas. Haz una inspiración amplia y lenta por la nariz, siente cómo se llenan tus pulmones. Aguanta la respiración por un lapso de cinco segundos y suelta despacio el aire por la boca. Haz dos series de tres inhalaciones profundas, tantas veces al día como sea necesario.

Música, música y más música

Deleita tu oído y tu espíritu escuchando melodías apacibles. Se trata de una de las terapias más relajantes que despierta ambos lados del cerebro. Opta por sonidos de la naturaleza, piezas para flauta o música clásica, pues este tipo no solo ayuda a concentrarse, también relaja a tu mente.


Desconéctate por 15 minutos

Cierra tus ojos, imagina un paraíso, el más hermoso que puedas, y sitúate ahí, tú sola. Obsérvalo bien y disfruta de cada detalle: la flora, la fauna, el agua cristalina, el cielo, el ambiente… Haz lo que quieras, ese espacio es tuyo. Permanece allí durante 15 minutos.

Cuando te sientas tranquila y en paz, regresa y conéctate con tu realidad poco a poco. Verás que te sentirás mucho mejor, más saludable, cargada de energía y en armonía con el universo.

Baño relajante… ¡A diario!

Olvídate de las duchas rápidas porque tienes muchas cosas que hacer. No es necesario que tengas una tina para disfrutar los beneficios de un baño relajante. Prepara tu espacio con música tranquila, velas y un poco de aromaterapia. Enjabónate y masajea tu cuerpo con una esponja, un gel de baño a base de lavanda, jazmín o vainilla.

Hazlo de los tobillos a la cabeza para que la circulación fluya correctamente y tu cuerpo se relaje. Después elimina con golpecitos el exceso de agua y aplica un aceite de argán. Verás cómo tu piel se nutre y vuelve a tener brillo, y tú, como nueva.

Mascarillas

También consiente tu cara aplicando una mascarilla. Déjala actuar 20 minutos acostada en tu cama o en un sillón muy cómodo y retírala con agua fría. Aplica en toda tu piel una crema hidratante y que huela rico, ¡te relajarás más!

Mímalos

El masaje en los pies otorga un poderoso efecto de relajación, pues controla la ansiedad. Utiliza una crema a base de menta, manzanilla o lavanda; aplica con movimientos circulares a lo largo de toda la planta y el empeine, sube hasta el tobillo. Toma cada uno de tus dedos, masajea, moviéndolos suavemente hacia fuera. Envuélvelos en unos calcetines de lana para guardar el calor. 

 

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